La mitzvá
El primer mandamiento que recibió nuestro patriarca Abraham, como símbolo del pacto eterno entre Dios y su simiente, es quitar el prepucio que cubre el glande del órgano sexual masculino. Así se expresa la Torá: Dijo Dios a Abraham: Mas tú, cuida Mi pacto; tú y tu descendencia después de ti, por las generaciones. Éste es Mi pacto que cuidarán, entre Mí y entre vosotros y entre tu descendencia después de ti: se circuncidará de vosotros todo varón. Circuncidaréis la carne de vuestro prepucio, y será la señal del pacto [existente] entre Mí y entre vosotros(Bereshit 17:9-11).
El mandamiento Divino hizo vibrar al hombre de fe. La Torá relata cómo nuestro patriarca Abraham, aunque ya era anciano, cumplió con sus propias manos la palabra de Dios. Además, circuncidó a su hijo Ishmael a la edad de trece años, y a su hijo Itzjak a los ocho días de su nacimiento (Bereshit 21:4).
El mandamiento Divino hizo vibrar al hombre de fe. La Torá relata cómo nuestro patriarca Abraham, aunque ya era anciano, cumplió con sus propias manos la palabra de Dios. Además, circuncidó a su hijo Ishmael a la edad de trece años, y a su hijo Itzjak a los ocho días de su nacimiento (Bereshit 21:4).
Un nexo permanente
La circuncisión de los hijos de Israel es un ritual vital para la afirmación de la identidad judía, hasta un punto tal que en la Biblia se afirma que aquel que transgrede este mandamiento se verá separado del pueblo judío (Bereshit 17:14).
El Brit Milá representa el nexo permanente entre el Creador y el pueblo judío. La Mishná afirma que quien viola esta exigencia esencial no tendrá lugar en el Mundo por venir(Avot 3:15). El Talmud sentencia: “quien trasgrede el pacto de Abraham, nuestro patriarca, aunque tenga Torá y buenas acciones no tiene parte en el mundo por venir” (Sanhedrin 99 a).
El Brit Milá es un mandamiento positivo que compromete al progenitor del niño respecto de su cumplimiento en el recién nacido (Shulján aruj yoré deá 260). El Talmud, en sus deducciones analíticas, pregunta: ¿De dónde aprendemos que el padre está obligado a circuncidar a su hijo? Y responde: “Y circuncidó Abraham a su hijo” (Kidushín 29). El Talmud Jerosolimitano aprende esto del versículo: “Y el octavo día circuncidará...”, y así también lo escribe Maimónides.
El Brit Milá representa el nexo permanente entre el Creador y el pueblo judío. La Mishná afirma que quien viola esta exigencia esencial no tendrá lugar en el Mundo por venir(Avot 3:15). El Talmud sentencia: “quien trasgrede el pacto de Abraham, nuestro patriarca, aunque tenga Torá y buenas acciones no tiene parte en el mundo por venir” (Sanhedrin 99 a).
El Brit Milá es un mandamiento positivo que compromete al progenitor del niño respecto de su cumplimiento en el recién nacido (Shulján aruj yoré deá 260). El Talmud, en sus deducciones analíticas, pregunta: ¿De dónde aprendemos que el padre está obligado a circuncidar a su hijo? Y responde: “Y circuncidó Abraham a su hijo” (Kidushín 29). El Talmud Jerosolimitano aprende esto del versículo: “Y el octavo día circuncidará...”, y así también lo escribe Maimónides.
La circuncisión: tres acciones
El acto ritual de la circuncisión de acuerdo la ley judía está compuesto por tres acciones que el Mohel debe realizar.
La Milá: es el corte del prepucio, es decir, la piel que cubre el glande, hasta que quede descubierto.
La Priá: es la acción de tomar la fina piel que cubre el glande echándola hacia atrás para dejar la corona del glande libre de toda cobertura. La realización de la Priá es vital para el cumplimiento del Brit hasta el punto que nuestros Sabios afirmaron que si no se efectúa es como si no se hubiera efectuado la circuncisión en absoluto.
La Metzitzá: Es la succión de la sangre, del dam habrit, la sangre del pacto (el pacto de Dios con el hombre y con el pueblo de Israel). El Talmud hace referencia a esta succión como inherente al Brit milá. (Shabat 133), y el Shulján Aruj sostiene que el objetivo es evitar la coagulación de la sangre.
El Mohel efectúa esta succión con la boca, aunque hoy en día se ha popularizado entre muchos Mohalim realizar la metzitzá a través de un tubo esterilizado con una gasa o algodón en su interior.
La Milá: es el corte del prepucio, es decir, la piel que cubre el glande, hasta que quede descubierto.
La Priá: es la acción de tomar la fina piel que cubre el glande echándola hacia atrás para dejar la corona del glande libre de toda cobertura. La realización de la Priá es vital para el cumplimiento del Brit hasta el punto que nuestros Sabios afirmaron que si no se efectúa es como si no se hubiera efectuado la circuncisión en absoluto.
La Metzitzá: Es la succión de la sangre, del dam habrit, la sangre del pacto (el pacto de Dios con el hombre y con el pueblo de Israel). El Talmud hace referencia a esta succión como inherente al Brit milá. (Shabat 133), y el Shulján Aruj sostiene que el objetivo es evitar la coagulación de la sangre.
El Mohel efectúa esta succión con la boca, aunque hoy en día se ha popularizado entre muchos Mohalim realizar la metzitzá a través de un tubo esterilizado con una gasa o algodón en su interior.
Seudat mitzvá
Se acostumbra efectuar una comida el día del Brit milá, con el cual se agasajan a familiares y amigos. Esto emula la actitud que asumió nuestro patriarca Abraham (Bereshit 21:8).
La comida puede celebrarse en el marco de un desayuno, almuerzo o cualquiera otra opción que sea expresión de alegría. El Talmud (Shabat 130a) hace patente la alegría de este día señalando que “toda mitzvá que los hijos de Israel recibieron con alegría –como por ejemplo el cumplimiento de la Milá, como está escrito: Me regocijo yo en Tu palabra como quien encuentra un gran tesoro (Tehilim 119:162) – todavía la cumplen con alegría”.
Nuestros Sabios infieren que la expresión Tu palabra se refiere al precepto de la circuncisión, que fue la primera exigencia que le fue formulada a nuestro patriarca Abraham.
Hay cánticos especiales para el banquete del Brit milá. El más conocido es el que se agrega al Bircat Hamazón (la bendición de agradecimiento que se pronuncia después de comer) que comienza con la palabra Harajamán (el Misericordioso), suplicando bendiciones para el padre y el niño. De aquí que estas suplicas reciben el nombre de Birkat Harajamán acorde al nusaj ashkenaz.
La comida puede celebrarse en el marco de un desayuno, almuerzo o cualquiera otra opción que sea expresión de alegría. El Talmud (Shabat 130a) hace patente la alegría de este día señalando que “toda mitzvá que los hijos de Israel recibieron con alegría –como por ejemplo el cumplimiento de la Milá, como está escrito: Me regocijo yo en Tu palabra como quien encuentra un gran tesoro (Tehilim 119:162) – todavía la cumplen con alegría”.
Nuestros Sabios infieren que la expresión Tu palabra se refiere al precepto de la circuncisión, que fue la primera exigencia que le fue formulada a nuestro patriarca Abraham.
Hay cánticos especiales para el banquete del Brit milá. El más conocido es el que se agrega al Bircat Hamazón (la bendición de agradecimiento que se pronuncia después de comer) que comienza con la palabra Harajamán (el Misericordioso), suplicando bendiciones para el padre y el niño. De aquí que estas suplicas reciben el nombre de Birkat Harajamán acorde al nusaj ashkenaz.
Los honores
Diversas son las costumbres que se registran en la tradición judía respecto a los honores que se adjudican en esta ceremonia. Cada uno de estos privilegios contiene un significado de relevante espiritualidad por la influencia que estos tienen sobre el niño y sobre quien los recibe. Ésta es la causa por la cual se dedica suma atención a la nominación de estos honores.
1. El “Kváter”: Existen varios momentos durante el ciclo de vida judío en los que se requiere de escoltas: en el Brit, en el funeral y en la boda. Se denomina Kváter a la persona que escolta al niño al salón, recinto o sinagoga en la cual se celebra al ritual.
El Kváter recibe el niño de brazos de la madre y lo entrega al padre, quien esta de pie junto al Mohel. En caso de que el Kváter sea una mujer, ésta recibe el niño de brazos de la madre y lo pasa a su esposo quien lo entregará al padre. Hay quien opina que este título proviene de las palabras kvod hatir, el honor de la puerta por la cual entra con el niño (Otzar habrit). Por otro lado, hay quien afirma que la palabra kváter tiene su origen en któret, que significa incienso.
Se acostumbra honrar a una pareja sin hijos o sin hijos varones para servir de kváter, para que en virtud de este mérito, reciban la bendición. En general no hay límite en el número de Kváters.
2. Kisé Shel Eliahú: el honor consiste en tomar al niño y colocarlo sobre la silla del profeta Eliahu.
3. Meal hakisé: es la persona que toma al niño de la silla de Eliahú.
Algunos acostumbran a pasar la criatura por los brazos de otras personas a los cuales ser les confiere el honor de cargarla unos segundos.
4. Al Birké hasandak: Es la persona que recibe al niño y lo pone sobre las rodillas del Sandak. Algunos acostumbran que este honor lo tome el padre del niño.
5. Sandak: Es el honor más importante y consiste en sostener a la criatura sobre las rodillas mientras se efectúa el Brit milá. Al parecer, el origen de esta palabra es el griego sandikus, que significa sujetador o protector.
6. Jeká: Es la persona que transfiere al niño del Kváter al padre y del padre al Sandak El niño se pasa por varias manos para recordar la forma en que los sacrificios eran pasados por las filas de Cohanim durante el servicio de los sacrificios en el Templo.
7. Meal hasandak: Es la persona que toma al niño después de realizada la circuncisión.
8. Amidá lebrajot: Es la persona que carga al niño durante las bendiciones posteriores a la Milá. Hay quienes dividen este honor: una persona lo carga durante la primera bendición y la otra lo hace al conferirle el nombre al niño.
9. Hamebarej: Es la persona que tiene el privilegio de pronunciar las bendiciones correspondientes. Hay quienes solicitan que una persona diga la primera bendición y que otra pronuncie la oración que le confiere el nombre al niño.
1. El “Kváter”: Existen varios momentos durante el ciclo de vida judío en los que se requiere de escoltas: en el Brit, en el funeral y en la boda. Se denomina Kváter a la persona que escolta al niño al salón, recinto o sinagoga en la cual se celebra al ritual.
El Kváter recibe el niño de brazos de la madre y lo entrega al padre, quien esta de pie junto al Mohel. En caso de que el Kváter sea una mujer, ésta recibe el niño de brazos de la madre y lo pasa a su esposo quien lo entregará al padre. Hay quien opina que este título proviene de las palabras kvod hatir, el honor de la puerta por la cual entra con el niño (Otzar habrit). Por otro lado, hay quien afirma que la palabra kváter tiene su origen en któret, que significa incienso.
Se acostumbra honrar a una pareja sin hijos o sin hijos varones para servir de kváter, para que en virtud de este mérito, reciban la bendición. En general no hay límite en el número de Kváters.
2. Kisé Shel Eliahú: el honor consiste en tomar al niño y colocarlo sobre la silla del profeta Eliahu.
3. Meal hakisé: es la persona que toma al niño de la silla de Eliahú.
Algunos acostumbran a pasar la criatura por los brazos de otras personas a los cuales ser les confiere el honor de cargarla unos segundos.
4. Al Birké hasandak: Es la persona que recibe al niño y lo pone sobre las rodillas del Sandak. Algunos acostumbran que este honor lo tome el padre del niño.
5. Sandak: Es el honor más importante y consiste en sostener a la criatura sobre las rodillas mientras se efectúa el Brit milá. Al parecer, el origen de esta palabra es el griego sandikus, que significa sujetador o protector.
6. Jeká: Es la persona que transfiere al niño del Kváter al padre y del padre al Sandak El niño se pasa por varias manos para recordar la forma en que los sacrificios eran pasados por las filas de Cohanim durante el servicio de los sacrificios en el Templo.
7. Meal hasandak: Es la persona que toma al niño después de realizada la circuncisión.
8. Amidá lebrajot: Es la persona que carga al niño durante las bendiciones posteriores a la Milá. Hay quienes dividen este honor: una persona lo carga durante la primera bendición y la otra lo hace al conferirle el nombre al niño.
9. Hamebarej: Es la persona que tiene el privilegio de pronunciar las bendiciones correspondientes. Hay quienes solicitan que una persona diga la primera bendición y que otra pronuncie la oración que le confiere el nombre al niño.
El nombre
El nombre conlleva un mensaje espiritual. Tiene una base espiritual que se proyecta en la esencia del niño (Tanjumá Haazinu 7).
No se acostumbra a comentar el nombre de la criatura hasta el mismo momento en el cual es nombrado públicamente en el Brit.
No se acostumbra a comentar el nombre de la criatura hasta el mismo momento en el cual es nombrado públicamente en el Brit.


