El ceremonial
El ceremonial del Bar Mitzvá puede variar en alguna medida de acuerdo a las costumbres locales, a los recursos económicos y al deseo personal.
La costumbre generalizada es que después de haber recibido la instrucción religiosa pertinente y haber comenzado a colocarse los tefilín diariamente en las oraciones matutinas (exceptuando Shabat y los días festivos), el Bar Mitzvá es llamado a la Torá el Shabat posterior a la fecha de su cumpleaños, acorde con el calendario hebreo. El joven leerá la parashá, la sección de los rollos sagrados concernientes a la fecha, o una parte de ella, o por lo menos pronunciará las bendiciones de la lectura de la Torá. Posiblemente, si la ceremonia se celebra en shabat será llamado al Maftir, pronunciando las bendiciones, y recitará con la melodía tradicional la Haftará, una sección de los profetas que tiene relación con el texto bíblico ya leído.
A continuación, el padre, parado junto a su hijo, declarará con orgullo y emoción:
La costumbre generalizada es que después de haber recibido la instrucción religiosa pertinente y haber comenzado a colocarse los tefilín diariamente en las oraciones matutinas (exceptuando Shabat y los días festivos), el Bar Mitzvá es llamado a la Torá el Shabat posterior a la fecha de su cumpleaños, acorde con el calendario hebreo. El joven leerá la parashá, la sección de los rollos sagrados concernientes a la fecha, o una parte de ella, o por lo menos pronunciará las bendiciones de la lectura de la Torá. Posiblemente, si la ceremonia se celebra en shabat será llamado al Maftir, pronunciando las bendiciones, y recitará con la melodía tradicional la Haftará, una sección de los profetas que tiene relación con el texto bíblico ya leído.
A continuación, el padre, parado junto a su hijo, declarará con orgullo y emoción:
Bendito Sea Quien me ha liberado de la responsabilidad por este hijo
(Óraj jaim 225:2).
Esta expresión tradicional es la que le confiere al joven Bar Mitzvá su posición de tal. La respuesta de los presentes en el ceremonial es de gran alegría y regocijo, y en muchas comunidades se canta, se desea ¡Mazal tov! y se avientan dulces sobre el homenajeado. Muchos acostumbran realizar el evento festivo en los días de lectura de la Torá: lunes, jueves o Rosh Jódesh, y hay comunidades en las que se llama al Bar mitzvá en la lectura de la Torá del Shabat en la tarde. Una simpática y ancestral costumbre de Jerusalén es que el padre del joven Bar mitzvá lo lleva delante de los ancianos, sabios y eruditos del lugar para que le brinden su bendición, lo fortalezcan y le deseen que tenga una vida de Torá y buenas acciones (Sofrim 18:5). Se acostumbra que el Bar mitzvá estrene ropas nuevas en éste día para que al pronunciar la bendición de Sheejeyanu piense también sobre la vivencia de ponerse bajo el yugo de las mitzvot (Kaf hajaim 225:12).

